NICK ROMANO, PROTAGONISTA DE LA PELÍCULA “KIMURA”

Este viernes 31 de Marzo, en el marco de la sexta edición del Festival Internacional de Cine de Panamá, vuelve a la pantalla grande “Kimura”.

¿Y qué es Kimura?

Kimura es un drama familiar complejo, centrado en el competitivo mundo de las artes marciales mixtas. Es Raging Bull con una pizca de Rocky – si quieres hipérbole – cuyos sucesos pasan en la cuidad de Panamá, más bien no están atados a Panamá específicamente. Es una historia universal, con una voz que es intrínseca latinoamericana, lo cuál me parece fantástico.”

A ésta y a otras muchas preguntas nos responde Nick Romano, Armando en la película: un ex-peleador clandestino que abandona su país huyendo de la culpa y que años después, volverá a él, dándose cuenta de la dificultad que entraña tal decisión.

Ponte cómodo y lee -reflexiona- las interesantes respuestas de este “tonto afortunado” tal y como él se define.

Y si te convence – que lo hará – ve a verle:

Viernes 31 de Marzo 8:00 pm
Sala Mastercard – Teatro Balboa

LINK: http://iffpanama.org/es/pelicula/kimura

¿Por qué la gente debería ver esta película? 

Hay mucho conflicto en Kimura; emocionales y obviamente físicos.

Pero en su centro, se trata de la destrucción de ciclos y patrones. De hasta dónde tenemos que llegar para curar heridas causadas en el pasado, para perdonar, para renovarnos.

Es muy mitológica la historia: Hermano vs Hermano.  Pero tampoco tenemos que volvernos locos con el simbolismo, Kimura es también una película de acción, en donde sus personajes sacrifican su integridad física dentro de una jaula, para el entretenimiento de un público que vitorea cada golpe.

Eso es una experiencia que esta hecha específicamente para disfrutarla en la pantalla grande de un cine.

Háblanos de tu personaje Armando ¿Cómo lo preparaste?

Diría yo que, Armando Carrera aún continúa preparándome a mi.  Para lo que fuí. Para lo que viene.  Físicamente, creo que es el rol que nací para interpretar.

Especialmente de donde venía, mi escuela, el mundo fabuloso de la lucha libre. Lleno de personajes más grandes que la vida misma.

Pero Kimura me introdujo a un mundo que no contemplaba y que vino para cambiar mi vida: el Jiu Jitsu.  Encuentro muy budista la disciplina del Brazilian Jiu Jitsu. Muy Zen.  Todo eso que nos ataca, lo acercamos hacia nosotros, utilizamos su energía para sobrevivir. 

El arte suave.

Emocionalmente, Armando y Kimura continúan hasta el día de hoy, años después de finalizar el rodaje, alimentando mi vida. Tengo mucho de Armando en mi. Su egoísmo y su propensidad a el nihilismo existencial y al descontrol.

Quiero también tener de él su impulso y su obsesión para redimir esos errores que ha cometido.  Volver a compartir y cuidar de aquellos a quiénes he herido.

¿Cómo fue el rodaje?

Fue intenso. Seis semanas, en dónde oscilábamos entre entrenamientos físicos y lo visceral que era el trabajo de llevar esto a la pantalla grande en el set.  Noches largas de insomnio y trabajo arduo. Fue una batalla. Nunca se había hecho cine de acción en Panamá, cine de género. No de esta manera.  Fue mucho error, aprendizaje, y finalmente mucha gloria,

¿Qué tal la experiencia con tus compañeros?

En Kimura terminando todos siendo una familia. Cuan clichezudo suene eso, es la verdad. Peleamos, tertuliamos, rompimos el pan, nos amamos como una familia. Tanto el crew de actores, como el crew de producción.

Hicimos algo importante todos juntos. Eso te marca. Ese tipo de experiencia comunal.Te deja huellas.

¿Quiénes son los actores a los que admiras y por qué? 

Siempre vi cine. Fue desde niño un portal a otros mundos en dónde me quería siempre perder. Mi papá me llevaba todos los Viernes a ver películas. Desde que tengo recuerdos, imitaba las escenas, acentos, momentos de estas películas que me gustaban.

Pero no fue hasta ver –The Dark Knight– en el 2008, ver lo que logró Heath Ledger con ese papel, que me confesé a mi mismo, en silencio, que quería intentar hacer esto.

Lloré mucho cuando se murió Heath.  Al igual que lloré mucho cuando Eddie Guerrero se murió, uno de los mejores luchadores de todos los tiempos, a quien admiro a morir.  Tengo la lucha libre en la sangre veras, y para mi las dos artes se me mezclan en la mente.

Había un tiempo en que les ponía limites en mi cabeza, pero me doy cuenta que en el ring, cuando luchaba, estaba actuando.  Probando papeles y acentos, recreando momentos que veía, igual como cuando era un niño.

¿Alguna anécdota de la filmación? 

Muchas. Pero me quedo con los momentos en silencio que compartí con Thamara (Tejada), con Robi Duran, con Jorge Perugorría. Las interminables conversaciones que se mantienen con Aldo, el director. Los golpes y el sudor, y sangre que nos saco esta producción.

La admiración que tengo por sus productores, Fariba, Jeico, Bernardo. Kimura es un trabajo muy cercano a mi corazón.

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Te hemos visto en muchas obras de teatro últimamente  ¿Cuáles son tus próximos proyectos? 

Sigo en la búsqueda eterna de aprender, de pertenecer. Cinturón blanco de por vida. Creo que el año pasado, me impulsaron los bríos de hacer, hacer, y hacer que siempre he tenido. Y me estrellé con la pared de mis propias fallas y defectos. Con mis propias limitaciones como intérprete. El teatro te revela. Dispara una luz a rincones que a lo mejor no estaría muy cómodo en ver. Pero ver debes.

Estoy trabajando actualmente con Diana Mellado, Natalia Beluche, y Victoria Mendoza para una adaptación de La Metamorfosis de Kafka para Junio.

Las admiro mucho a las tres. Geniales compañeras y maestras. Tengo suerte de encontrarme con geniales compañeros y maestros ahora que estoy gateando en esto.

Soy un tonto afortunado.

¿Cuáles son algunas de las películas que tienes ganas de ver en este festival y por qué? 

“La Felicidad del Sonido” de Ana Endara. Tengo muchas ganas de ver ese documental. Por el tema y por ella como realizadora y artista.

Situación de la cultura en Panamá a día de hoy. ¿Qué se está haciendo bien y qué no tan bien bajo tu punto de vista? 

En mi opinión, Panamá es un país que es muy diestro para olvidar.  Me fascina y me frustra mucho eso. Viene por oleadas. A lo mejor es el mar, ¿sabes?

Tenemos siempre acceso al mar, de cualquiera de nuestros lados. Tenemos tanto en reserva: tanto dolor, tantas historias, tanta belleza… Pero nos distraemos tan fácilmente.

Las nuevas generaciones de artistas que vienen subiendo están cambiando poco a poco eso. Tienen el arte y la cultura en sus mangas y están,con su trabajo, cambiando el lenguaje.  Tenemos que tomar responsabilidad por el país y la sociedad que queremos ser. Por lo que queremos decir.  En qué colina estamos preparados a morir.

Ese es el dilema de la condición humana y algo que ahora me pesa todos los días: el recordar, el tomar responsabilidad por nuestro pasado, el hacerse cargo – Es trabajo jodido y difícil eso.

Teniendo lo anterior en cuenta ¿Qué crees entonces que aporta a la cultura panameña el Festival IFF? 

Tanto el IFF, como el Festival de Teatro, Panalandia, El Hayah, todo festival que exponga y cultive nuestras historias y a nuestros historiadores, es de suma y vital importancia. Aplaudo infinitamente su aportación a nuestro desarrollo cultural y sus gestiones como industria.  Tenemos que seguir contando nuestras historias, sean cuáles sean.  Tenemos que vernos y ser vistos.   Tenemos que escucharnos y sentirnos escuchados.  Tenemos que forzarnos a recordar.

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LadyMadriz

albaparages@gmail.com / “Tú cocinas y yo friego los platos” como máxima en la vida. Creativa publicitaria que a veces escribe en Internet. Madrileña en Panamá.

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